En las páginas de Archipiélago, Mariana Enriquez cruza fronteras y navega entre las agitadas mareas de la literatura; se detiene en islas ocultas repletas de personajes, escenas fantasmales, ruinas góticas, sensibilidades eróticas o suicidas. Hay libros que alteran los sentidos y alientan el fanatismo. Hay lecturas desenfrenadas, obsesivas; algunas que aterran y otras que incomodan.
Archipiélago es una invitación a las oscuridades de la literatura de terror y la ficción extraña, una geografía personal en donde convergen los fetiches del cuerpo, las fantasías sexuales y la violencia de la ciudad. No faltan los secretos de lectora que camina por galerías mortuorias, ni los truculentos paisajes que pueblan los textos y se encarnan en la propia memoria







